
Cuatro edificios industrializados en torno a un jardín comunitario en el futuro Distrito Aeroespacial de Sevilla
¿Cómo se industrializa un conjunto de 313 viviendas manteniendo la variedad y la calidad de cada vivienda?
La propuesta abre la manzana en cuatro edificios en torno a un jardín comunitario y reduce todo el conjunto a dos tipos de portal. Esa estandarización hace posibles las fachadas de paneles prefabricados de madera y los baños prefabricados, y deja margen para que cada vivienda tenga terraza, buena orientación y una clara separación entre el día y la noche.
Al este de Sevilla, entre Sevilla Este y el aeropuerto, Santa Bárbara es uno de los grandes crecimientos de la ciudad y el núcleo del futuro Distrito Aeroespacial.
El proyecto vuelve sobre un suelo que el propio estudio ordenó. En 2006 EDDEA desarrolló la ordenación urbanística del distrito, reconocida en 2007 en los premios ASPRIMA, con un gran parque a lo largo del canal y franjas verdes que llegan hasta las viviendas.
Junto a una de esas franjas, frente a la avenida principal, EDDEA proyecta 313 viviendas en torno a un gran jardín comunitario, con piezas repetidas y fabricadas en taller al servicio de la calidad de cada casa.
El planeamiento limita la longitud de las fachadas y pide que casi todas las viviendas miren al sol. El proyecto responde abriendo la manzana en cuatro edificios independientes, dos lineales y dos de esquina, en torno a un jardín central con piscina, juegos infantiles, gimnasio y sala gourmet.
Las separaciones entre volúmenes llevan luz y aire a toda la parcela, abren vistas en diagonal hacia las zonas verdes del entorno y dan a la mayoría de las viviendas doble orientación. Los locales comerciales ocupan las plantas bajas hacia la avenida. En las esquinas, despachos profesionales y viviendas con jardín privado completan el programa. Un único sótano reúne el aparcamiento y los trasteros, con los accesos por las calles secundarias para dejar libre la avenida.
Todo el conjunto se resuelve con solo dos tipos de portal, uno lineal y otro de esquina, con cuatro viviendas por planta, la mayoría con doble orientación. Esa repetición ordena la estructura y prepara el edificio para la industrialización: las fachadas se construyen con paneles prefabricados de entramado de madera y los baños llegan a obra ya terminados.
Las viviendas, de dos a cuatro dormitorios, tienen todas terraza o espacio exterior propio y separan el día de la noche. En los áticos, la cocina se integra en el salón y las terrazas ganan amplitud.
