
Una manzana atravesada por un paso público que vuelca la vivienda hacia la plaza
¿Cómo se completa una manzana abriendo a la vez un paso público al barrio?
La propuesta ordena los tres edificios sobre un eje peatonal que atraviesa la manzana de calle a calle junto a una plaza ajardinada, y abre a ese recorrido los cuatro portales. La vivienda se vuelca hacia la plaza y los locales flanquean el paso público.
En el norte de Mairena del Aljarafe, en el límite con San Juan de Aznalfarache, la barriada de Lepanto es un tejido residencial denso y consolidado, donde conviven vecinos que llevan generaciones en el barrio con familias llegadas de muchos otros países. Aquí el acceso a una vivienda digna es difícil: el alquiler escasea, los precios suben y buena parte de las viviendas disponibles necesita mejoras.
En un solar de 1.626 m² que quedaba vacío dentro de la barriada, EDDEA proyecta 57 viviendas asequibles en tres edificios, con locales y garaje. El proyecto aprovecha la ciudad que ya existe, con el metro a diez minutos a pie, y suma al barrio una nueva plaza pública y un paso que atraviesa la manzana de calle a calle.
La plaza ajardinada, de 1.466 m², se hace con el proyecto: abre un espacio libre en un entorno muy densificado y se plantea como lugar de encuentro y convivencia entre vecinos. Los tres edificios se ordenan a lo largo de un recorrido peatonal que la bordea y une las dos calles; sobre él se abren los cuatro portales, y los locales comerciales ocupan las plantas bajas a ambos lados, de modo que el pasaje queda flanqueado por actividad.
Cada edificio responde a su posición: el más alto ocupa la esquina principal, otro resuelve el encuentro entre la plaza, la calle y el pasaje con dos volúmenes escalonados, y el tercero completa el conjunto sobre una franja estrecha. Las viviendas se vuelcan hacia la plaza, que pasa a funcionar como su gran espacio exterior.
Las 57 viviendas, de dos a cuatro dormitorios, están pensadas para jóvenes, familias y personas mayores que buscan estabilidad. Todas separan el día de la noche, tienen dos baños y cocinas integradas en el salón, que pueden separarse en las viviendas mayores. Las de planta baja se elevan ligeramente sobre la plaza para ganar privacidad, y un único sótano reúne el aparcamiento y los trasteros.
La construcción es sencilla y duradera, con estructura de hormigón, fachada de ladrillo y cubiertas invertidas, e incorpora placas fotovoltaicas y ventilación mecánica para reducir el consumo de las viviendas.