
Tres bloques en torno a un jardín común que multiplican las viviendas en esquina
¿Cómo se racionaliza la construcción de 101 viviendas manteniendo la luz, las vistas y la ventilación de cada casa?
La propuesta levanta tres bloques independientes de 7, 6 y 5 plantas en torno a un gran jardín comunitario. Esa decisión simplifica la construcción, sitúa en esquina 12 de las 18 viviendas de cada planta y abre diagonales de vista desde cada terraza.
Entrenúcleos, en Dos Hermanas, al sur de Sevilla, es uno de los mayores ámbitos de expansión urbana de España. En su borde sur, junto a una gran zona verde y un tejido de menor escala que el de las promociones del bulevar, una parcela de 7.084 m² acoge las 101 viviendas que EDDEA proyecta desde 2024, con despachos profesionales, garaje y trasteros. La estandarización ordena el proyecto: un portal tipo, una retícula estructural y una envolvente prefabricada.
La parcela, rectangular, de unos 101 por 69 metros y rodeada de calles por sus cuatro lados —dos de ellas peatonales—, asciende suavemente 1,60 metros de suroeste a noreste. Esa topografía y el distinto carácter de las calles fijan la cota de las plantas bajas y organizan la intervención en dos plataformas separadas por 80 centímetros.
Un estudio de detalle aprobado en 2019 transfirió edificabilidad a la parcela, hasta un máximo de 12.386 m² sobre rasante, una densidad considerable que el proyecto resuelve junto al espacio verde del borde sur.
Tres bloques plurifamiliares independientes de 7, 6 y 5 plantas rodean un gran espacio comunitario central. La manzana queda abierta en las esquinas, lo que facilita la prefabricación y libera el espacio interior. La separación entre bloques maximiza la ventilación de la parcela, sitúa en esquina 12 de las 18 viviendas de cada planta —el 66 %— y abre las vistas desde cada balcón en diagonales más amplias.
Al sur, sobre la extensión del sótano, un edificio independiente de despachos profesionales, con jardines traseros privativos y acceso directo desde la calle, completa el programa y permite su explotación autónoma. El jardín central reúne una piscina comunitaria de unos 8 por 20 metros y una zona de estar recogida entre vegetación de mayor porte; la urbanización reduce al mínimo las superficies pavimentadas.
La racionalización se concreta en un solo portal tipo, repetido seis veces, con tres viviendas por escalera, recorridos mínimos y al menos dos fachadas por vivienda, lo que asegura ventilación cruzada y varias orientaciones. Los edificios son simétricos, con pequeñas variaciones en las terrazas de esquina para evitar el norte, y se apoyan en una retícula estructural de unos 5 por 7,5 metros que evita las juntas de dilatación y ordena bajo rasante 127 plazas de aparcamiento y 101 trasteros.
Las 101 viviendas se reparten en 24 de dos dormitorios, 67 de tres y 10 de cuatro: las mayores se sitúan solo en planta baja con jardín o en ático con terraza, y todas separan el programa de día y de noche, con cocinas que pueden abrirse o cerrarse al salón y ventanas de suelo a techo en los dormitorios. La envolvente es de paneles prefabricados de hormigón, con aislamiento de poliuretano proyectado y trasdosados de lana de roca.
