
Una urbanización integrada en el paisaje del golf y el estero
¿Cómo se reparte la edificabilidad en el borde de un campo de golf sin que ninguna vivienda pierda su relación con el paisaje?
La ordenación en peine dispone los bloques plurifamiliares en paralelo y en perpendicular a la calle Golf Norte, de modo que cada vivienda obtiene vistas directas o cruzadas al golf, al estero o a los jardines interiores. Entre esos bloques surgen tres grandes espacios comunitarios, mientras un frente de viviendas unifamiliares de una planta media con el campo y amortigua la presencia de la edificación más densa.
En el borde norte de Isla Canela, entre el campo de golf y las marismas del Guadiana, Canela Green reúne 221 viviendas y un complejo deportivo a orillas del estero.
Junto al acceso principal desde Ayamonte, la parcela suma 66.453 m² con 21.179 m² edificables y una geometría alargada que sigue la calle Golf Norte y el límite del campo. Sobre ella, el proyecto, en marcha desde 2026, reúne 198 viviendas plurifamiliares en seis edificios y 23 unifamiliares, con viario privado, aparcamiento en semisótano, club, piscina y jardines.
Los estudios de implantación mostraron que la combinación prevista de vivienda unifamiliar y plurifamiliar dejaba sin materializar parte de la edificabilidad, y la ordenación se dividió en tres áreas: un conjunto plurifamiliar de mayor densidad, cuyos edificios definen espacios libres ajardinados; una franja unifamiliar en contacto con el golf, separada de la anterior por el vial que les da acceso; y un área de reserva para usos compatibles que completará el aprovechamiento en una fase posterior. La altura baja de tres plantas en los bloques junto a la calle a una planta en el frente hacia el golf.
Los bloques plurifamiliares se ordenan en peine, paralelos y perpendiculares a la calle Golf Norte. Los perpendiculares se enfrentan entre sí y los paralelos cierran las agrupaciones, de modo que entre ellos surgen tres grandes espacios comunitarios con vegetación, estancias, recorridos, el club y la piscina. El viario privado repite el esquema con una calle interior paralela a la vía pública y dos puntos de entrada y salida que separan los flujos de circulación y facilitan el faseado de la obra, mientras un control de acceso actúa como portada de la urbanización.
Seis edificios de planta baja, primera y ático derivan de dos bloques tipo, ampliables con un portal intermedio. El bloque lineal sitúa el núcleo de comunicaciones en la fachada trasera, hacia el estero, y libera la fachada al golf para una banda de terrazas pasantes que define su imagen; el bloque en H agrupa núcleo y baños en torno a patios interiores, reserva las fachadas para dormitorios y salones y se asienta sobre un semisótano de aparcamiento y trasteros con su misma huella. Los bloques lineales, por su parte, aparcan en superficie a lo largo del lindero norte, con rampas en los lados cortos que liberan el perímetro para los jardines de planta baja.
Tres portales tipo combinan viviendas de dos dormitorios en planta baja y primera con viviendas de tres dormitorios en ático, compuestas a partir de tres viviendas base: una de dos dormitorios en fachada, con dormitorios en suite a ambos lados del salón y la cocina; otra pasante, con una terraza en cada frente; y una lineal de tres dormitorios en ático, con todas las estancias volcadas a la terraza.
Las viviendas unifamiliares, de una planta y cubierta inclinada de teja, forman un frente edificado hacia el campo que da vistas directas a sus estancias principales y reduce su impacto sobre los bloques del interior. Junto al acceso oeste, las parcelas menores acogen viviendas pareadas servidas por un vial privado; hacia el este las parcelas crecen y alojan viviendas aisladas adosadas a un lindero, con un patio lateral privado al que se abren los dormitorios. Todas se asientan sobre una cota uniforme, ligeramente elevada respecto a la calle y por encima de la rasante del golf, y un muro de contención de metro y medio de altura media resuelve el desnivel, mantiene las vistas y aporta privacidad.
Estandarizadas para simplificar la construcción, estas viviendas separan el programa de día y de noche con piezas que pueden abrirse o cerrarse al salón, se organizan en torno a un patio central que ilumina y ventila las estancias y abren dormitorios y salón al exterior con ventanas de suelo a techo. Un retranqueo de fachada permite aparcar bajo pérgola, con protección solar y menor presencia de los vehículos, y unos cerramientos y una vegetación unificados dan coherencia al conjunto y absorben los pequeños desniveles.
