Barrio de Quarto, Sevilla

Barrio de Quarto, Sevilla

Un barrio compacto que cose Sevilla y Dos Hermanas desde su patrimonio

Cliente:
Diputación de Sevilla (Sevilla Activa)
Ubicación:
Cortijo de Cuarto, Sevilla y Dos Hermanas, España
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Superficie:
172 ha de suelo
Número de viviendas:
Más de 5.500 viviendas
Viviendas previstas:
Más de 5.500 viviendas
Proyecto:
UTE EDDEA – Factor(ia)
Dirección de proyecto:
José María de Cárdenas y Miguel Ángel Rojas
Dirección de obra:
Dirección de ejecución de obra:
Equipo:
Rosa Estrada, Claudia Rojas, María Murillo, Agustín González, Cristina Salazar y Javier Olmedo (EDDEA)
Año:
2024–en curso
Estado:
Proyecto
Programa:
Ordenación de cinco sectores en dos municipios · Residencial, con un 50 % de vivienda protegida · Equipamientos y terciario · Parque de Innovación Agrícola y Biodiversidad (PITAB)
Premios:
Urbanismo
172 ha|Ámbito; 80 ha|Espacios libres; +5.500|Viviendas; 50 %|Vivienda protegida
Barrio de Quarto, Sevilla — ilustración de la ermita de Valme

¿Cómo crece la ciudad metropolitana sobre un cortijo cargado de historia sin borrar la memoria del lugar?

La ordenación parte de lo que ya existe —la torre almohade, la ermita de Valme, los silos del SENPA, el pinar y los trazados centenarios— y adapta a ello una malla urbana compacta y peatonal. Esa contención libera 80 hectáreas de espacios libres y permite que más de 5.500 viviendas, la mitad protegidas, se integren en un paisaje que conserva su identidad.

Entre Sevilla y Dos Hermanas, junto al canal del Guadaíra, el Cortijo de Cuarto reúne 172 hectáreas de campo, viveros y patrimonio: una torre almohade del siglo XIII, la ermita de Valme, destino de una romería que congrega cada año a unas 200.000 personas, y los antiguos silos de grano. Sobre ese suelo nace el Barrio de Quarto, el «barrio joven de Sevilla», con más de 5.500 viviendas, la mitad protegidas.

La UTE EDDEA – Factor(ia) ganó en 2024 el concurso convocado por la Diputación de Sevilla. Desde entonces redacta el planeamiento, la evaluación ambiental y la reparcelación de un barrio pensado como una sola pieza, que nace de su patrimonio y de su paisaje.

Un barrio joven entre Sevilla y Dos Hermanas

El ámbito, repartido en cinco sectores de dos municipios, ocupa una zona del sur metropolitano con déficits históricos de conectividad. El proyecto asume la tarea de coser ese crecimiento y resolver la desconexión heredada.

El lugar llega cargado de memoria. Junto a la torre y la ermita se conservan el Cortijo Nuevo, antigua escuela de ingenieros agrícolas, el pinar de Valme y los grandes viveros. Esa memoria, unida a la topografía, define las condiciones de la ordenación antes que cualquier trazado.

Unidades residenciales y una malla pensada para el peatón

La propuesta se estructura mediante unidades residenciales de tamaño contenido, piezas que facilitan el desarrollo por fases y abren la puerta a la participación de cooperativas de vivienda. Sobre ellas se tiende una malla urbana flexible, centrada en el peatón y jerarquizada en tres niveles de viario, que respeta la topografía existente y minimiza el impacto sobre los elementos patrimoniales y naturales. De esa contención resulta un modelo de ciudad compacta que reduce la huella edificada y preserva 80 hectáreas de espacios libres.

La movilidad se apoya en conexiones directas con el futuro trazado sur de la línea 3 del metro de Sevilla y en una red de ciclovías que atraviesa todo el sector, de modo que cualquier punto del barrio queda a menos de diez minutos de una estación de transporte público. El viario principal, por su parte, respeta el pinar de la ermita de Valme y recupera los trazados centenarios de la zona, de manera que la nueva trama incorpora la huella del lugar.

El sistema verde como infraestructura del barrio

El diseño del espacio público prioriza los recorridos peatonales con sombra, la vegetación autóctona y las superficies permeables, e incorpora la perspectiva de género para construir un entorno seguro y cómodo. Los espacios libres se articulan como corredores ecológicos hacia el canal del Guadaíra, de modo que el sistema verde funciona como la infraestructura ambiental del barrio.

Un parque de innovación agrícola y biodiversidad, de unas 16 hectáreas, refuerza la vocación productiva del barrio como polo de desarrollo sostenible del sur metropolitano: integra el Cortijo Nuevo como centro de investigación, reserva zonas de experimentación con maquinaria y tecnología y áreas de investigación en biodiversidad, salud y medioambiente, y mantiene los grandes viveros existentes.

El proceso ha contado con jornadas participativas en las que los colectivos ciudadanos han contribuido a preservar la identidad del lugar. Así, un barrio de nueva planta asume como punto de partida la memoria de su territorio y demuestra que crecer y conservar pueden ser parte de un mismo proyecto de ciudad.

Barrio de Quarto, Sevilla

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