eddea INSIGHTSeddeaTALK! nº7. Enero 09

LA MAGIA, por Luis Ybarra.

Ha terminado 2008 y comenzamos el 2009 con este primer Eddea Talk! del año. En los anteriores, por resumir un poco el camino que llevamos recorrido, hemos hablado de cómo la situación de nuestro sector (y la situación de casi todo, en general) iba cambiando a peor y de cómo teníamos que aprender a adaptarnos a ella, analizando bien nuestras fortalezas (optimismo, confianza en nuestras habilidades, capacidad de adaptación y ganas de trabajar) y considerando esta adaptación como una enorme posibilidad de mejora, tanto de grupo como personal. Hemos comentado cómo esta capacidad de cambio está dentro de cada uno y cómo otras cualidades de Eddea pueden ayudarnos, por las posibilidades que nos abre el trabajo en equipo o nuestra actitud creativa, innovadora e inconformista.

Dicho esto, comencemos a afrontar este 2009 que empieza. Ya contamos con los correítos semanales de Jose Mª para saber qué va pasando y cómo se puede intuir la próxima semana: las predicciones se pueden hacer a muy corto plazo y los continuos cambios obligan a numerosas adaptaciones sobre la marcha. Por eso espero que nadie haya interpretado el título de esta carta como la varita mágica que nos permita adivinar el futuro o sobrevivir, sin más, a lo que nos espera. Nada más lejos de mi intención. Sin pretender copiar a Nacho y sus "cambios en las cocinas", el título del artículo es el de un libro dedicado al Cirque du Soleil (Circo del Sol), "una historia sobre el poder de la creatividad y la imaginación", tal y como reza en la portada del mismo.

El Circo del Sol nace en 1984 cuando un grupo de artistas de Baie- Saint- Paul (Quebec, Canadá), orientados por un visionario llamado Guy Laliberté (os juro que se llama así), crea un nuevo concepto de circo basado en la fusión teatral de las artes circenses y las artes de la calle. No lo he seguido desde su origen, pero sí os puedo decir que el tipo de circo que hacen no tiene comparación: no hay animales, la música, en directo, no tiene nada que envidiarle a grandes bandas sonoras de películas y, por nombraros una anécdota, se preocupan hasta de los olores, perfumando con grandes difusores el aire de las carpas del espectáculo (con capacidad para unos 2.500 espectadores). Hoy en día cuenta con casi 4.000 empleados, de los cuales más de 1.000 son artistas, de más de 40 nacionalidades, con 18 grupos itinerantes y 7 en sedes permanentes que representan los 8 espectáculos que tienen en la actualidad. Uno de esos grupos, precisamente, está en Sevilla desde el 29 de enero con el espectáculo "Varekay".

¿Qué ha hecho que la historia de esta "fantasía" haya llegado con tanta fuerza hasta el 2009? Seguro que son muchos los factores, pero hay una serie de ellos que me parecen más "culpables" de ésto que otros. Os lo cuento resumidamente:

- En primer lugar, la pasión que ponen en todo lo que hacen. Ellos mismos reconocen que las personas que carecen de esa pasión duran muy poco en el Circo. Pasión que contagia a todos los colaboradores, que se sienten parte del producto final, y que se transmite, en definitiva, a los espectadores, última parte del ciclo pero que, precisamente, son los que dotan de sentido tanto esfuerzo.

- En segundo lugar, los riesgos que asumen, riesgos que les llevan a desear continuamente ensayar cosas nuevas y compartir esa experiencia con los demás. Y no se trata sólo de grandes riesgos: las pequeñas oportunidades de cada día también tienen que aprovecharse, también abren nuevas posibilidades. Riesgos que se permiten tomar por la colaboración que buscan entre ellos y la confianza en uno mismo y en los demás. Eso sí, aprenden a correr los riesgos adecuados, aquellos que permiten hacer realidad lo que se está buscando, por complicado que sea. Y no se rinden a sus miedos, que los tienen, sino que se esfuerzan en superarlos. Como uno de sus fundadores dice "sólo si nos arriesgamos podremos llevar a cabo algo extraordinario".

- En tercer lugar, una grandísima capacidad de trabajo en equipo. Es imposible montar un espectáculo de este tipo basándose en individualidades aisladas. Si habéis tenido la oportunidad de asistir a algunas de sus representaciones (si no es así, os animo a que lo hagáis, porque merece bastante la pena), es alucinante comprobar cómo todos los personajes participan, de alguna manera, en casi todos los números. De hecho, cuando termina la función y salen a saludar ves como un grupo no demasiado grande de personas (caben con holgura en el perímetro del escenario) ha sido capaz de llenar más de dos horas de actuaciones increíbles. Pero este trabajo en equipo, lógicamente, no se limita a lo que se ve en el espectáculo. La propia creación y el diseño del mismo están apoyados en un constante compartir ideas, de modo que casi nunca la primera es la última que se desarrolla, convirtiéndose a medida que se avanza en algo más original, más creativo, hasta que al final es imposible reconocer quién ha sido el promotor de la idea inicial.

- Por último (insisto en que esta lista no es, ni mucho menos, exhaustiva y que me he limitado a elegir los puntos que creo más importantes), grandes dosis de espíritu creativo. Esto, que puede ser cualquier cosa, lo traducen los miembros del CS en que no hay límites, en que todo es posible si crees en ello, lo que te permite realizar cosas extraordinarias. No se conforman con lo habitual y buscan siempre algo nuevo, audaz. Como ellos mismos dicen, "transformar el mundo cotidiano en una extraordinaria aventura sólo necesita un poco de imaginación". Ahora bien, este espíritu creativo tiene que estar dirigido al alcance de un fin concreto, coordinado dentro de lo que es el conjunto del espectáculo o del número en el que se esté trabajando en ese momento, y ese fin tiene que llegar a la consecución de algo bello. Como decía Buckminster Fuller (famoso, entre otras cosas, por ser el inventor de la cúpula geodésica): "Cuando estoy empezando a diseñar algo para resolver un determinado problema no estoy intentando crear un objeto bello, pero si, al final, no acaba siéndolo sé que he fallado en algo".

 

Y ¿por qué os cuento todo esto? Pues bien, tengo que confesaros que todo lo que está escrito arriba me recuerda muchísimo a lo que somos en Eddea. Como comprenderéis, no pretendo equipararnos con el Circo del Sol, pero sí puedo deciros que los aspectos que os he señalado y que, entre otros, les han permitido llegar a ser lo que son tienen bastante que ver con los que, en parte, han llevado a Eddea donde está ahora mismo:

- Pasión que nos permite disfrutar de lo que hacemos casi siempre, incluso en los momentos más duros, sean del proyecto en sí mismo o del entorno.

- Asunción de riesgos, en el sentido contrario al conformismo, que nos llevan a buscar soluciones no habituales y a salirnos del estándar, con la "guerra" que eso supone muchas veces.

- Capacidad de trabajo en equipo, que complementa las virtudes y ayuda a vencer los defectos de cada uno, provocando un producto final, que es lo que el cliente busca, mejor que el que saldría de una suma de individuos por separado.

- Del espíritu creativo podríamos hablar largo y tendido, pero no creo que nadie pueda poner en duda que tenemos capacidad creativa… hasta para dar premios en nuestro jamón de Navidad.

 

Cierto que los momentos que estamos viviendo ahora son duros, que la situación es bastante complicada y que la incertidumbre angustia, pero creo que si no perdemos el norte y mantenemos las pautas de lo que realmente somos y lo que queremos conseguir nos mantendremos a flote y saldremos fortalecidos de todo esto.

 

Un saludo a todos,

 

                                                                                                                                   Luis Ybarra

 

PD: Insisto en recomendaros el espectáculo (Varekai) que se está celebrando en el Charco de la Pava desde el 29 de enero hasta el 8 de marzo, en principio (porque suelen prorrogar). Aparte de que me ha servido de "excusa" para montar el guión de esta carta, merece la pena. De verdad.

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